Benimaclet es uno de los tres barrios de València que cuenta con una guía turística elaborada desde la perspectiva de sus habitantes, dentro de un programa europeo del que forman parte también Venecia, Dubrovnik o Génova.
Benimaclet, referencia de la esgrima
Benimaclet tiene unas instalaciones que son referencia en España y en Europa para la práctica de la esgrima, un deporte que para algunos aúna cualidades del ballet, el ajedrez y las artes marciales.
L’Esvaraeta de Benimaclet: folclore de calle
Benimaclet es el lugar de ensayo de L’Esvaraeta, un grupo de danzas valencianas donde solo hace falta un requisito: querer aprender a bailar y divertirse.
Benimaclet y los «libros visibles»
Tres librerías de Benimaclet participan en la “Ruta de los libros visibles”, una iniciativa del Festival 10 Sentidos que busca sacar de la invisibilidad a aquellos a quienes la sociedad no quiere ver.
Meme, la escuela de oficios y cultura de Benimaclet
Benimaclet cuenta con una escuela autogestionada de artes y oficios ubicada en una antigua alquería, donde se puede enseñar, aprender y desarrollar la creatividad.
Las librerías de Benimaclet (III): Generación X y La Repartidora
Entre las librerías de Benimaclet, se puede encontrar un paraíso para los amantes de los cómics y los juegos de mesa (Generación X) y un espacio que aspira a repartir cultura crítica (La Repartidora).
Benimaclet bajo la batuta de Jan Van der Roost
El compositor y director belga Jan Van der Roost ha estado en Benimaclet para dirigir un ensemble de viento en un memorable concierto e impartir una conferencia.
Benimaclet: aquí se juega a pilota en la escuela
En Benimaclet, muchos de sus escolares juegan a pilota valenciana y conocen los valores de este deporte autóctono valenciano.
Disfruta Benimaclet cumple un año: muchas gracias
El blog Disfruta Benimaclet está de aniversario: muchas gracias a quienes habéis contribuido a abrir esta ventana al mundo.
Las Fallas de Benimaclet: tradicionales y también populares
Benimaclet tiene una decena de comisiones falleras, que plantan sus monumentos en un barrio donde también hay cabida para las fallas populares, incluida la versión para los más peques: las Beni Fa Pum.
