Es cantante de varios géneros musicales, peluquera y hay que se refiere a ella como “la alcaldesa de Benimaclet” por lo conocida que es en el barrio y lo que le gusta promocionarlo, aunque confiesa que prefiere el cargo de “embajadora”.
En su vida diaria se llama Carmen Cercós, pero en la artística cambia la C por la K. Nos ha abierto las puertas de su peluquería en la calle Dolores Marqués al final de una jornada laboral para hablarnos de sus tres proyectos musicales y de Benimaclet, el barrio que la ha visto crecer y del que le encanta su “vidilla”.
Cantante desde niña
“Me gusta la música desde que tengo uso de razón, desde que era muy pequeña”, explica a Disfruta Benimaclet Karmen Cercós, quien rememora que aprendió solfeo y canto en el Centro Instructivo Musical de Benimaclet y que en el colegio donde estudió, el Patronato, era “la solista del centro».
En la iglesia, donde la llevaban sus padres, aprendió a tocar la guitarra y a ser salmista de los kikos, hasta que creció y tuvo una “época de rebeldía” en la que buscó ser ella misma: rompió con la música que la ligaba a su infancia, se salió de los kikos y se empezó a formar “a nivel cultural, político y en otros estilos musicales”.
Inicios en el ska y punk
“Ahí salió mi interés por el ska y por el punk”, explica Karmen, quien encontró su lugar en una música con la que podía “realmente expresar” lo que sentía y reivindicar cosas. Su primer grupo “en serio” fue Skaparapid, creado hace más de 33 años, cuando ella tenía 19.
Además de ser la vocalista, ha compuesto la música y las letras de la mayoría de las canciones. “Mis letras siempre van a ser reivindicativas, antifascistas, feministas y antirracistas, y siempre sobre cuestiones sociales, o de la vida y del amor también”, reivindica.

Karmen se convirtió entonces en la única mujer de toda la Comunitat Valenciana que cantaba ese tipo de música “jamaicana, festiva, de gente obrera y reivindicativa” y que abanderaba un grupo de hombres. Tres décadas después, tras algún paréntesis, el grupo sigue tocando y viajando, y tiene un nombre propio en España y en Latinoamérica, como en México, Chile o Bogotá.
Música balcánica, rock y swing
Llegó luego su segundo proyecto musical: La Peluquera, que nació cuando, después de una mala experiencia profesional que le hizo estar a punto de dejar la música y de una depresión, recuperó la vitalidad y las ganas de crear y de componer.
Karmen había pensado otros nombres para esta banda que “mezcla música balcánica, rock o swing”. Pero su compañero Vicente Llorca ‘El mono’ tuvo claro que tenían que ser el de la profesión de su vocalista. Sigue en marcha, porque «La peluquera no pide pan: siempre está ahí y cuando nos llaman, tocamos”, explica.
Lo cuenta sentada en un sofá rojo de su peluquería, donde asegura que ha tenido la suerte de poder compaginar siempre las dos cosas que más le gustan, pues lo suyo es “el micro y el cepillo o las tijeras”.
Los neoboleros de Karmen
Y actualmente está más centrada en su nuevo proyecto en solitario, que lleva su nombre, Karmen Cercós, y con el que se ha sacado un disco autobiográfico titulado ‘Pecando de cariñosa’. Le ha valido el Premio Latino al Mejor álbum de neobolero, que recogerá el próximo 5 de octubre en Madrid.

Admite que la gente se sorprendía mucho al principio del cambio de registro musical. “Pero cuando hice la presentación del disco en el Teatro Talía de València, llené dos días y en las primeras filas estaban mis seguidores de Skaparapid: skinetas, skinetos, punkies, gente alternativa. La gente se quedó flipada y decía: es lo mejor que has hecho en tu vida, es una pasada”.
Reivindica que no son «boleros puristas” como los de María Dolores Pradera o Los Panchos que escuchaban sus padres, ni sus letras son las típicas del “no puedo vivir sin ti”, sino todo lo contrario: son letras “más bien feministas que cantan al amor no tóxico, al amor sano y hay algunas de desencuentros que he tenido y me parece que son simpáticas”.
El disco le llevará en octubre a Colombia y más adelante a México y Argentina, así como posiblemente a hasta Corea y Japón, explica Karmen, quien antes de que acabe el año tiene previsto publicar un libro autobiográfico y trabaja ya en su segundo disco de neoboleros.
Dar ‘vidilla’ a Benimaclet
Cuando se le pregunta por su relación con Benimaclet, a Karmen se le ilumina el rostro, ya que es del barrio “de toda la vida”. Aquí fue al colegio, aprendió música y a cantar, creció «en los bares», tiene a su familia y muy buenas amistades, además de su casa y su negocio.
“Siempre digo que es el mejor barrio de València”, indica orgullosa Karmen, quien indica que es “un poco las páginas amarillas” de Benimaclet, donde tiene muchos contactos, y donde la llaman de broma “la alcaldesa”.

En algunas de sus canciones ha incluido Benimaclet, como en ‘Califato independent’, cuyo vídeo se grabó junto al mural de apoyo a Palestina que hay en la calle Vicent Zaragozá, o ‘Desapareix’, en el que aparecen comercios del barrio en el que hay mujeres, como el Terra, Entre Costuras, Sa Calma o La Repartidora.
Al mercadito de Benimaclet le creó su propio himno, tras llevar toda la vida cruzándolo con su madre, peluquera también, y sus tías para ir a desayunar antes del trabajo y tiene muy buenas amistades en sus puestos. Y de su último disco, el vídeo de ‘Amarse’ se ha grabado también en Benimaclet, donde salen calles del barrio, su peluquería o la Bodega Seguí.
“Intento siempre promocionar y dar vidilla al barrio que me ha visto crecer y en el que soy feliz”, nos cuenta Karmen. Antes de despedirnos, no duda fotografiarse bajo el secador antiguo que hay a la entrada de su local con su disco en brazos, como ejemplo de la fusión de sus facetas de cantante y peluquera de Benimaclet.
