ARTE, CULTURA

Sergio Bleda, el ilustrador arraigado en Benimaclet para el que dibujar «es como respirar»

Sergio Bleda (Albacete, 1974) es un historietista e ilustrador profesional al que le encanta Benimaclet, donde reside desde hace 16 años, hasta el punto de que incluso ha dibujado el barrio en algunas de sus obras.

Quedamos con él en un entorno lleno de grafitis, a los pies del fallido mirador de la Torre Miramar. Sin pretenderlo, parece que hemos recreado una viñeta en la que un personaje nos cuenta su historia. Allí nos habla de sus 35 años de trayectoria profesional y de su relación con Benimaclet.

«Para mí dibujar es como respirar, yo no sabría hacer otra cosa. De hecho, hay quien piensa que los que nos dedicamos a esto es porque no sabemos hacer otra cosa, y en mi caso yo creo que sí, que es cierto”, explica risueño a Disfruta Benimaclet.

Viñetas y Chupa Chups

Sergio no recuerda cuál es el primer dibujo que hizo en su vida, aunque sí que ha dibujado “siempre, desde que era pequeñito”. De hecho, conserva algunas de sus creaciones de cuando tenía 6 u 8 años, pues asegura entre risas que tiene “un poquito de Diógenes” y lo guarda todo.

También atesora dibujos anteriores, de cuando no sabía escribir y cogía unos chistes que salían en los papeles de los Chupa Chups. “Los pegaba y creaba una viñeta: hacía un dibujito abajo y le ponía un bocadillo, como si el personaje estuviera diciendo lo que decía el papel” del caramelo, explica.

Sergio Bleda ante unos grafitis de la Torre Miramar. ©DfstBenimaclet

Porque para Sergio dibujar es su forma de expresarse. “Todos los niños dibujan. A mí lo que me extraña es que la gente deje de hacerlo, porque para mí lo natural es seguir haciéndolo, como cuando era un niño”, destaca.

Tres décadas de carrera

Empezó muy jovencito en el mundo de la ilustración: con 16 años dejó el instituto y se puso a dibujar tiras para Crónica, un semanario local de su ciudad natal, Albacete. “A partir de ahí, no he parado”, explica Sergio.

Su formación artística ha sido completamente autodidacta. “Empecé a dibujar copiando lo que veía en las historietas y, cuando decidí profesionalizarme, vi que el camino más rápido para hacerlo era dejar los estudios y ponerme a trabajar de eso”, rememora.

A veces piensa en qué hubiera sido de su vida si hubiera acabado el BUP, el COU, y hubiera estudiado Bellas Artes. “Pero bueno, la verdad es que no me arrepiento de haber empezado a trabajar tan pronto», asegura, pues en enero de 2026 ha cumplido ya porque 35 años como dibujante profesional.

El ilustrador Sergio Bleda con algunas de sus obras. ©DsftBenimaclet

Publicaciones en Francia y Estados Unidos

En estas tres décadas y media ha dibujado “un poco de todo”: cómic de aventuras, cómic de terror, mucha ilustración erótica, algo de humor y también infantil. Su obra se ha publicado también en el extranjero, especialmente en Francia, “un mercado donde se valora este tipo de trabajos”, y en Estados Unidos.

Sergio Bleda explica que en la actualidad se publican “muchísimos cómics, miles de títulos al año”, con lo que es “una época dorada” para los aficionados a este mundo, pero no tanto para los profesionales: “como hay tanta saturación de mercado, las tiradas son cada vez más pequeñas y cada vez es más complicado vivir de lo nuestro.

El encanto de Benimaclet

De su Albacete natal se fue a vivir a Barcelona y luego recaló en València hace veinte años. No se instaló todavía en Benimaclet, pero era solo cuestión de tiempo que acara residiendo en el barrio por el que “ya salía” y consideraba que tenía “mucho encanto”.

“Es un barrio que siempre me ha gustado, por su componente cultural, su gente, sus librerías … Benimaclet está muy bien, reivindica este ilustrador. Destaca especialmente el hecho de que sea “como un pueblecito”, algo que para quien es originario de Albacete y se instala en una ciudad “tan grande” como València le supone estar “más a gusto” que en otra zona.

Sergio Bleda durante la entrevista con ©DsftBenimaclet

Desde hace 16 años, Sergio Bleda tiene en Benimaclet su casa, que es también su estudio, pues señala que los alquileres no dan para pagar dos inmuebles. “Así que mi estudio es mi dormitorio: al lado de la cama tengo el ordenador y el tablero de dibujo.

En alguna ocasión ha organizado en Benimaclet una quedada con dibujantes valencianos, aunque echa en falta que pueda haber algún festival o algún tipo de encuentro en el que se reúnan los historietistas que viven o tiene relación con el barrio. En este blog os hemos hablado de algunos, como Ana Penyas, Ana Zurita o Sr. López.

Benimaclet en viñetas

Y, claro, tanto le gusta Benimaclet que el barrio no podía dejar de aparecer en algunas de sus creaciones. Como en Valentia’, un libro en el que 34 artistas valencianos publicaron historias sobre la ciudad de València. Él dedicó la suya a su barrio de acogida.

En esas viñetas refleja el barrio, sus grafitis, la plaza o el movimiento cultural, y cuenta la iniciativa de la asociación vecinal de hace unos años de impulsar un aparcamiento autogestionado: cansados de no tener dónde aparcar sus coches se unieron, alquilaron unas excavadoras, limpiaron un solar y lo pusieron a disposición gratuita del vecindario.

También se puede encontrar Benimaclet en ‘Redes’, uno de los capítulos de su serie más conocida, ‘El Baile del vampiro’, que está ambientado en la València actual y en el que aparecen espacios de este barrio, como la estación de metro o el bar Glop.

El cráneo de Goya

Actualmente, Sergio Bleda está trabajando en la segunda parte de una obra de dos volúmenes titulada ‘El pacto de Goya’, inspirada en la desaparición del cráneo del pintor, que se descubrió al abrir su tumba en Burdeos en 1888 para traer sus restos a España.

Tomando como punto de partida este hecho histórico, el historietista desarrolla una teoría sobre quién lo hizo, cómo y por qué, una teoría que explica que “no tiene nada que ver con la realidad”, aunque ha dedicado más de diez años a documentarse.

Sergio Bleda en Benimaclet. ©DsftBenimaclet

La primera parte se publicó de mediados de 2025 y la segunda verá la luz a finales de 2026. Desde hace siete años, este ilustrador ha optado por la autoedición y confiesa que le ha ido “bastante bien”.

Antes de despedirnos, le preguntamos si cree que habría que cambiar algo en Benimaclet. Su respuesta es clara: “está perfectamente tal y como está”, pero le preocupa que los precios de la vivienda han subido “una barbaridad”.

De hecho, asegura que no sabe cuánto tiempo va a poder seguir aquí, pues los alquileres están llegando “a niveles disparatados”.

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