Marta Meneu es periodista, investigadora en comunicación y juventud y autora de dos novelas en cuyas páginas se puede encontrar Benimaclet, el barrio en el que ha crecido y del que reivindica su tradición de creación cultural.
Quedamos con Marta en Benimaclet, donde nació hace 26 años, para charlar de sus dos novelas: ‘El senyal’ (2019), sobre la violencia machista, y la recién publicada ‘D’acer i de cristall’, sobre el voluntariado juvenil en la dana del 29 de octubre, ambas editadas por Bromera.
Es una atípica mañana de verano en la que el cielo se abre y cae un chaparrón que nos obliga a ponernos a cubierto. En algún momento, los truenos parecen enfatizar sus palabras. Como cuando presume de que Benimaclet es conocido fuera de València sin necesidad de especificar a qué ciudad pertenece, algo que le parece «súper potente».
Incursión en la literatura
Marta explica a Disfruta Benimaclet que su primera novela, ‘El Senyal’, la publicó en tercero de carrera aunque la escribió con 17 años, cuando iba al instituto Ferrer i Guàrdia. Le gustaba escribir relatos y creó uno sobre el asesinato de una mujer por violencia machista, tras lo que alumbró más historias relacionadas con esa violencia.
La editorial Bromera publicó su debut literario, en el que nos confiesa que Benimaclet «es súper identificable, porque sale la plaza y algunas calles», pero entonces le daba corte mencionar el barrio y no aparece su nombre como tal.
Sin embargo, en su segunda novela, ‘D’acer i de cristall’ (2025), se puede encontrar varias veces Benimaclet. Es el barrio en el que viven sus protagonistas, unos universitarios que se organizan para ayudar como voluntarios tras la catástrofe de la dana del pasado 29 de octubre.

Esta novela fue un encargo de Bromera que le sirvió para superar una especie de “bloqueo” tras haber publicado tan joven y que le ha generado ganas de continuar escribiendo. No sabe sobre qué versará su próxima obra, pero sí que le gustaría que discurriera en Benimaclet.
“Estoy muy contenta de que naturalmente las historias me salgan en Benimaclet, porque al final es escribir de lo que conozco”, señala Marta. Ahora que por motivos laborales vive entre València y Barcelona, valora más el barrio donde creció, del que asegura que tiene «como un aura» que hace que sea conocido en muchos sitios.
El Sporting Benimaclet en la novela
En ‘D’acer i de cristall’ Marta refleja iniciativas solidarias en la dana más allá de ir a limpiar a los pueblos inundados, algo que a su juicio “se romantizó, pero era muy duro” y había quien no podía ir todos los días, “por razones físicas o porque tenían obligaciones en casa”.
Como la que llevó a cabo el Sporting Benimaclet, club que transformó su campo de fútbol en un centro para centralizar la acogida de animales afectados y donde colaboró mucha gente para gestionarlo. La escritora nos confiesa que tiene mucha vinculación con este club que “hace mucho por estar abierto al barrio” porque una de sus amigas juega en el equipo femenino .

Para Marta, “tenía todo el sentido del mundo” que esta novela se ambientara en Benimaclet, por su condición de barrio universitario, por las iniciativas solidarias que se impulsaron en la dana -la de Sporting o la recogida de material en la asociación vecinal– y el hecho de poder ir a pie desde aquí hasta las zonas de la dana.
Orgullo de Benimaclet
Esta joven autora reivindica el orgullo de ser de Benimaclet, un barrio con “entidad propia” gracias a los productos culturales en los que aparece, como canciones o libros, que hacen que sea conocido más allá de la ciudad de València.
“Para mí es el mejor barrio; es el que me ha hecho ser como soy. Aquí he encontrado movimientos juveniles, es el que me ha activado a ser consciente de manera feminista y a ser consciente políticamente”, destaca Marta, para quien los profesores y los amigos que ha encontrado en Benimaclet también han conformado su forma de ser.
Tiene la sensación de estar contribuyendo “a toda una historia de creación cultural” en Benimaclet, barrio donde es fácil encontrar al cantante Xavi Sarrià, quien fue líder del grupo Obrint Pas, en cuyas letras está presente el barrio. Es “hacer que el barrio vaya perdurando y se vaya generando un imaginario colectivo”, opina.

Novelas juveniles
Las dos novelas que ha escrito están catalogadas como juveniles, si bien reivindica que las puede leer todo tipo de público, algo que permite acercar generaciones. Así, con ‘El Senyal’, muchas madres que la leyeron le contaron que habían descubierto cosas que quizá estaban haciendo sus hijos y no conocían, por ejemplo cómo ligan ahora los adolescentes.
Para escribir ‘D’acer i de cristall’, Marta entrevistó a muchos jóvenes para que le contaran su experiencia de voluntariado en la dana -la novela es una ficción basada en testimonios reales- y vio vídeos de esos días. Los que los que más le emocionaron eran los de la gente mayor agradeciendo la ayuda de la juventud para limpiar el barro y quitar trastos.
Marta está haciendo actualmente un doctorado sobre juventud y redes sociales, un tema que le interesa mucho, y tiene un canal de Youtube, La prestatgeria, que creó para hablar de libros, aunque ha ido evolucionando con ella y ahora trata todo tipo de productos culturales.
Cuando finalizamos la entrevista, la lluvia parece que quiere amainar. Nos despedimos de una escritora que seguro que volverá a incluir a Benimaclet en sus futuras novelas.
