Maria Schwinning Botella tiene 17 años, pero ya ha debutado en el mundo del cine por la puerta grande. Nuestra vecina de Benimaclet es una de las coprotagonistas de ‘El mal’, la última película del director Juanma Bajo Ulloa, quien ha dicho de esta actriz que es “un diamante en bruto”.
Quedamos con Maria en Benimaclet, el barrio donde de pequeña empezó a formarse en el mundo de la interpretación. Fue en una extraescolar de su colegio, el Pare Catalá, a la que la apuntaron sus padres porque le gustaba el teatro y de la que recuerda que tuvo “una profesora maravillosa”.
Después hizo teatro en El Micalet, en la Escuela OFF y en la Escuela del Actor. Su primera inmersión en el mundo cinematográfico fue el cortometraje ‘La gent normal’, de Isabel Ferrando, antes de dar el salto a su primera película, ‘El mal’. Rodada en 2024, el filme se ha presentado en el Festival de Málaga de 2025 y está pendiente de estrenar.
Rodar con Bajo Ulloa
“Mi personaje se llama Sandra y soy una adolescente que intenta vivir como puede”, explica Maria a Disfruta Benimaclet. No le dejan dar muchos detalles de ‘El mal’, aunque nos adelanta que trata temas como “el éxito, los deseos de la gente, lo que está bien y lo que no lo está”.
El argumento de este thriller psicológico gira en torno a una propuesta de trabajo que le hacen a su madre en la ficción, escritora, que supone “un conflicto moral” y que a Sandra le pilla “en medio”.
Para el rodaje, Maria se trasladó en septiembre y octubre de 2024 a Vitoria, acompañada primero por su padre y luego por su madre, ya que al ser menor de edad se turnaban para estar con ella. “El rodaje fue intenso y muy interesante, porque ves todo lo que hay alrededor” de una película, destaca.

Maria ha tenido compañeros de reparto como Natalia Tena, Belén Fabra o Tony Dalton y ha estado dirigida por un director con una amplia filmografía, Juanma Bajo Ulloa (‘Alas de mariposa’, ‘Airbag’), quien ha aplaudido su trabajo y ha asegurado que tiene “un talento cautivador”.
Mucho por aprender
“Cuando alguien habla así de bien del trabajo que quiero hacer en la vida, en el que he puesto muchísimo esfuerzo, es muy bonito y lo aprecio muchísimo”, asegura la joven actriz, quien afirma con humildad: “Al final soy una principiante y tengo mil cosas por aprender”.
Reconoce que esta película ha sido “una muy buena manera de empezar” en el cine. Con independencia de lo que le pueda deparar el futuro, “ha sido una oportunidad para explorar y para mostrar lo que tengo ahora, y al menos al director le ha gustado; eso ya es muchísimo para mí”, afirma.
De momento, Maria está centrada en acabar sus estudios de Bachillerato, y se sigue presentando a varios casting. Nos confiesa que le gustaría hacer teatro también, además de repetir la experiencia de rodar una película.
Pasión por interpretar
“No es fácil que te cojan” en estos procesos de selección, explica a Disfruta Benimaclet Maria, quien señala que ha tenido “mucha suerte” para formar parte del elenco de ‘El mal’ y que hasta llegar ahí ha habido “muchos noes” antes.

Pero tiene claro que esto es lo que quiere hacer y se va a esforzar en ello. Para Maria actuar es “una necesidad”: más allá del trabajo y del dinero, le gusta transmitir emociones, aprender y transformarse en un escenario o en un plató.
“Para mí es algo muy bonito, que me hace crecer como persona y aprender cosas”, asegura. Cuando le preguntamos qué supone para ella interpretar, no tiene dudas: “Se para el tiempo, desapareces del mundo y entras en otro mundo; eres otra persona. Y es lo que me gusta hacer, me gusta mucho”.
Benimaclet, su casa
A esta actriz que habla cinco idiomas (castellano, valenciano, alemán, francés e inglés) se le ilumina la mirada cuando se le interpela por su relación con Benimaclet. “Benimaclet es mi barrio. Yo he crecido aquí, vivo aquí ahora y me lo conozco muy bien”, reivindica.
Asegura que se siente “muy bien” en este barrio: “Me estimo mucho Benimaclet, por la gente y por sus lugares”. De hecho, no se le hace fácil elegir qué es lo que más le gusta. Quizá “el ambiente de conocer a la gente, de saber dónde estás; esa sensación de estar en casa me gusta”, afirma.

“No quiero irme de Benimaclet, lo siento como mi casa desde pequeña”, señala Maria. Además, considera que no hace falta vivir en Madrid o en Barcelona, donde se suelen hacer los casting, para ser actriz, y que desde que tiene representante su carrera profesional ha dado giro.
Maria también tiene formación en danza, que le ha ayudado a moverse como se siente a la hora de estar ante una cámara o en el escenario. Entre sus aficiones está el skate, ya que su padre lo practicaba y le compró uno, aunque últimamente no le dedica tanto tiempocomo hace unos años.
Nos despedimos de unajoven actriz que al principio estaba nerviosa con la entrevista y poco a poco se ha ido relajándose deseándole que le vaya bien en esta profesión. “No tengo prisa”, afirma con una sonrisa.
