Hay una melodía de dolçaina i tabal que desde hace meses se toca una y otra vez en todas las manifestaciones por la dana del 29 de octubre de 2024, hasta el punto de que se ha convertido en la banda sonora de una protesta que ya no se entendería sin sus acordes.
Se trata de la ‘Processó de la memòria’, a la que popularmente se identifica como “la melodía de la dana”, aunque se compuso en 2012. Desde la primera manifestación por la gestión de la dana, en noviembre de 2024, se calcula que la habrán interpretado unos 200 dolçainers i tabaleters de diferentes comarcas, coordinados por la colla Estrela Roja de Benimaclet.
La sede de esta colla nacida en 1990 ha acogido una jornada de convivencia de esos músicos, en la que se han expuesto fotografías de su participación en las manifestaciones de la dana. Allí hemos hablado con Ferran Navarro, coordinador de Estrela Roja y compositor de la ‘Processó de la memòria’, y con Helena Àvila, integrante de la colla y afectada por la dana.
Un sonido espontáneo
Ferran rememora que la interpretación de esta tocata en aquella primera manifestación en València con el lema ‘Mazón dimisión’ celebrada solo once días después de las inundaciones que arrasaron parte de la provincia de Valencia y en las que murieron 230 personas fue algo espontáneo.
Aunque los convocantes habían pedido que fuera silenciosa, las 130.000 personas que acudieron a ella no pudieron evitar gritar diversas consignas. El silencio se logró cuando empezaron a sonar las dolçainas i tabals de un grupo de músicos que decidieron interpretar la ‘Processó de la memòria’.
A partir de entonces, la organización les pidió que acudieran a las manifestaciones que desde entonces se han repetido cada mes para interpretar esa tocata, y se han encargado de abrirlas con sus instrumentos, justo delante de las víctimas.

Música que emociona
“Es muy emotivo”, explica a Disfruta Benimaclet Ferran, quien asegura que en cuanto abren la manifestación con los ritmos de los tabales y las dolçainas la gente les aplaude y empieza a llorar emocionada, en una especie de “comunión entre la gente, la música y los músicos”.
“Se nos pone la piel de gallina mientras estamos tocando y vemos la cara de la gente”, asegura Helena, quien admite que muchas veces los ojos se les encharcan e incluso les “tiembla un poquito el morro, que tiene que estar haciendo presión para poder tocar” la dolçaina y puede flojear la afinación.
Es un momento “muy potente”, asegura Helena, con quien Ferran coincide en que es “difícil” tocar un instrumento tan “sensible” como la dolçaina cuando se tiene un “nudo en la garganta” y nos confiesa que a veces evita mirar a la gente que está llorando para no derrumbarse y poder seguir.
Helena asegura que le ha “cambiado la vida” participar con su instrumento en estos actos reivindicativos, algo que no pudo hacer hasta que la manifestación llegó a su localidad, Catarroja. Hasta entonces, hacía estado centrada en reconstruir lo que el agua y el fango se habían llevado por delante.

Otras víctimas
Desde esa primera manifestación, la partitura de la ‘Processó de la memòria’ ha ido pasando de colla en colla para aprenderla y tocarla en las manifestaciones, a las que han acudido músicos de Alicante, Castellón, Almenara, Llíria y de las comarcas afectadas.
De la organización y coordinación de esos músicos se encarga Estrela Roja, aunque Ferran insiste en que no se nombre a ninguna colla: “Somos un colectivo de dolçainers i tabaleters que se organizan para ir y apoyar a las víctimas en estos momentos tan duros, que hacemos nuestros”.
Nos cuenta que compuso esta melodía en 2012 para reivindicar y homenajear a víctimas fusiladas por el franquismo en las fosas comunes del cementerio de València. Se tocó también en concentraciones por el accidente de metro de Valencia de 2006 en la Plaza de la Virgen de València, que se celebraron hasta 2020. Y ahora es el símbolo musical de las protestas por la gestión de la dana.



El testimonio de las fotografías
El encuentro en Benimaclet ha servido para compartir las experiencias de todos estos meses -algunos de estos músicos se han conocido en las protestas-, agradecer la asistencia “incondicional” para acompañar a las víctimas de la dana, y hacer memoria a través de las imágenes de esas participaciones.
El fotógrafo Jesús Prats ha recopilado una veintena de imágenes, tanto suyas como de Gabriel Rodríguez, de la participación de los dolçainers i tabaleters en todas las protestas por la dana, desde las primeras bajo el lema ‘Mazón dimisión’ a las actuales de ‘Mazón a prisión’ tras su renuncia como president de la Generalitat.
“Yo no era consciente de la cantidad de gente” que ha participado y es “muy emotivo y muy bonito” verlo, indica a Disfruta Benimaclet Helena. Reivindica que esas fotografías muestran “toda la secuencia temporal” de lo que han sido los diecisiete meses transcurridos desde la dana. “Se dice rápido, pero día a día cuesta”, asegura.
