Cuando Antonio Soriano se jubiló, decidió que había llegado el momento de dedicarse a lo que siempre le había gustado, los libros, y también de desquitarse de cuando en su época de estudiante tenía que pedir prestados los libros de texto y tampoco había dinero para comprar lectura.
Así abrió sus puertas en 2015 la librería de segunda mano ‘Mercado del libro usado de Benimaclet’, que actualmente cuenta con un catálogo de 50.000 obras de todo tipo, desde literatura infantil y juvenil a novela contemporánea, clásicos, cómics o temática valenciana.
Nos acercamos al local ubicado en la calle Sant Columbà (cerca del Patronato) donde conversamos con Antonio y con el encargado de la librería, Paco Mora, sobre un negocio que da una “segunda vida” a los libros y donde se puede encontrar precios económicos, desde un ejemplar por 3,5 euros, dos por 6 euros y cinco por 12 euros.
Una aventura romántica
Esta librería es “una aventura romántica y un poco una venganza a lo que nos tocó pasar a algunos, a mi generación sobre todo, que no tuvimos libros”, explica a Disfruta Benimaclet Antonio mientras rememora que cuando estudiaba Magisterio pedía prestados los manuales a los cursos que le precedían porque “no había dinero” para comprarlos.
Menos aún podía adquirir libros de lectura, “un lujo”, asegura Antonio, quien al ver “la abundancia de libros” que existe actualmente decidió al jubilarse que era el momento de “vengarse” todo lo que pudiera de no haber podido tener libros.
A Antonio le preocupa el “desprecio” que a su juico hay actualmente hacia los libros en papel, que muchas veces se tiran a la basura. A veces se le cae “el alma al suelo”, como cuando encontró en el rastro una carta autógrafa de un científico Premio Nobel dentro de un ejemplar.

“Tengo que aceptarlo, a lo sumo puedo recuperar algún libro”, lamenta el propietario de esta librería de viejo, quien admite que quienes se dedican a esto son “un poco soñadores y un poco románticos” y opina que como sociedad algo no se está haciendo bien cuando los libros se desechan.
El libro más antiguo
El tesoro de esta librería de segunda mano de Benimaclet es un ejemplar de gran tamaño del ‘Fausto’ de Goethe editado en 1878, que el suegro de Antonio se encontró en la basura y que por deferencia a él no ha puesto a la venta.
“Ya no se hacen libros así”, nos cuenta el encargado de la tienda, Paco, mientras pasa las páginas para que veamos sus láminas y destaca que es una edición con “cierto valor”, pues está “bastante bien conservada” y la buscarían los coleccionistas.
En la basura y en el rastro “te puedes encontrar de todo”, explica el propietario, quien destaca que en parte se debe a que hay muchas herencias de pisos de los abuelos y los bisabuelos en los que para vender el inmueble los libros que contienen “molestan y son un freno”.

Critica también que libros editados con una “calidad inmensa”, como los que publicaba Bancaja o las editoriales del Ayuntamiento y de la Diputación de Valencia, hayan terminado “abandonados en una nave porque no los quiere nadie, cuando su valor editorial es altísimo”.
Salvar la cultura
«¿Una sociedad valenciana como la nuestra se puede permitir el lujo de despreciar la historia de los últimos 40 años?”, se pregunta Antonio mientras lamenta que esos libros “ya no los quieren”, pero algún día alguien se dará cuenta de que ese “desprecio” es “un error y hay que salvarlos” para las generaciones venideras.
Recuerda también cuando en los años 90 del siglo pasado se compraban con esfuerzo enciclopedias por “cien mil o doscientas mil pesetas” (600 o 1.200 euros), que ahora mismo “te la regalo y dices que no, que está todo en internet”. Su convencimiento es que los poderes públicos tienen que tomar medidas para “salvar la cultura y evitar que, literalmente, se tire a la basura”.

El propietario de esta librería de segunda mano asegura que, pese a vivir en la era de internet, cuando a alguien le gusta una temática y busca un libro específicamente relacionado con ella “está dispuesto a pagar lo que se le pida, y además se va la mar de contento”.
El futuro de la segunda mano
Antonio se muestra convencido de que este negocio tiene futuro, pues cree que el libro impreso tendrá “más valor dentro de 25, 30 o 40 años: se van a hacer menos, dado que el papel cada vez será más caro, y la calidad bajará, de forma que tendrán un valor añadido por la escasez”.
Si fuer más joven, “potenciaría más el libro todavía, y en lugar de un catálogo de 50.000 tendríamos 100.000 referencias”, asegura entre risas Antonio, quien reivindica el placer de leer en papel y explica que ahora mismo está leyendo uno sobre “hombres ilustres de Cullera del siglo XIX».
Por su parte, Paco considera que un libro es “más gratificante” de leer en papel que en un dispositivo electrónico. Señala que en países como Francia o Inglaterra son muy habituales las librerías de segunda mano como esta, en la que también compran libros a particulares, “siempre que estén en buen estado”.

Benimaclet cultural
El público que acude esta librería, en la que también se vende libro nuevo por encargo, es de Benimaclet, pero también de otros barrios, que consulta el catálogo en internet y acude a la búsqueda de obras que ha visto allí.
Paco considera que Benimaclet es un “lugar idóneo” para esta iniciativa, pues es “un barrio cultural”, con muchas iniciativas relacionadas con los libros, la música y en favor de la cultura en general, y tiene además “mucho estudiante”, por la cercanía de las universidades.
Antes de despedirnos, Antonio nos confiesa que siente “una satisfacción interior” cada vez que alguien compra un libro y que poner en marcha esta librería “ha valido la pena”.
