SOCIEDAD

La cocina más inclusiva está en Benimaclet

El chef Rubén Fenollar decidió un día cruzar los escasos metros que separan su local en Benimaclet de la sede de Asprona, una asociación dedicada a personas con discapacidad intelectual y sus familias, para presentarse y plantear la posibilidad de hacer alguna actividad conjunta.

De aquel ofrecimiento han surgido varios talleres de cocina inclusiva, en los que se busca formar a personas con discapacidad intelectual y colectivos más vulnerables para que tengan herramientas que les permitan acceder a un empleo.

Un momento del taller de cocina del chef Rubén Fenollar con Asprona. ©DsftBenimaclet

Nos han abierto las puertas de uno de esos talleres, dedicado en esta ocasión a hacer una pizza casera. Anteriormente han hecho arroces, guisos o tapas. Todo con el objetivo de aprender recetas sencillas que los participantes puedan luego llevar a la práctica tanto en sus casas como en un puesto de trabajo.

Cocina terapéutica

La intención es “hacer de la cocina una cocina terapéutica, una cocina de barrio, saludable y, sobre todo, dar una oportunidad a la gente con menos recursos o menos capacidades para tener una parte más independiente a través de la cocina, explica Rubén Fenollar a Disfruta Benimaclet.

Además de chef, Rubén se dedica a la formación, por lo que sus talleres son muy didácticos: en ellos se aprende a hacer una receta, pero también cómo coger un cuchillo para no hacerse daño, las formas de cortar una cebolla, leer una etiqueta, e incluso tecnicismos para saber identificar ingredientes.

Preparación de una pizza entre usuarios de Asprona y Rubén Fenollar. ©DsftBenimaclet

Cualquier persona es capaz de hacer cualquier cosa en la cocina, reivindica este chef que ha sido galardonado con el Premio Europa como comunicador, Mejor chef privado de España o el Premio Gastronomía Ciudad de València. Con esta iniciativa, quiere mostrar que “la cocina básica, tradicional y saludable” es un reto sencillo al alcance de todos.

Cocina amiga

Rubén enseña a los usuarios de Asprona recetas “fáciles, sencillas y saludables”, para que las puedan luego replicar. Al final, de lo que se trata es de que “la cocina sea amiga”, reivindica el chef, quien considera que “están disfrutando muchísimo y aprendiendo un montón de cosas”.

Mientras preparan los ingredientes para la pizza, Nuria Cidoncha, directora de Asprona, califica de “maravillosa” esta experiencia y reivindica la importancia de las actividades en las que unen a comercios de Benimaclet con personas con discapacidad intelectual.

“Es muy importante, porque cuando no tienes ningún contacto personal o cotidiano con personas con discapacidad intelectual parece que sea otro mundo, pero no, somos todos iguales, somos todos idénticos”, explica Nuria a Disfruta Benimaclet.

El chef Rubén Fenollar y Nuria Cidoncha, directora de Asprona. ©DsftBenimaclet

Llamamiento a conocerles

Nos cuenta que Asprona lleva dos décadas en Benimaclet, un barrio que les “encanta”. Indica que trabajan mucho con Administraciones públicas, que les han empujado a valorar más el barrio en el que tienen uno de sus locales.

“Estamos colaborando desde hace ya un par de años de forma muy activa y hacemos un llamamiento también a todos los comercios o personas de Benimaclet que se quieran acercar, que estaremos encantadas de enseñarles lo que es tanto la discapacidad intelectual como el tú a tú”, destaca.

De hecho, hace poco hicieron un taller para fortalecer relaciones con el vecindario del barrio, a través de unas jornadas de “cocina participativa”, en las que una personas residentes en Benimaclet junto a personas con discapacidad intelectual cocinaron juntas guiadas por Rubén Fenollar.

La historia de Asprona

Asprona es una asociación sin ánimo de lucro que trabaja por los derechos de las personas con discapacidad intelectual que se creó hace décadas, en 1959, gracias al impulso de un grupo de valientes familias”, explica Nuria.

Foto de grupo en el taller de cocina inclusiva. ©DsftBenimaclet

En Valencia cuentan actualmente con ocho espacios: un local en el Paseo de la Alameda, el de Benimaclet (en la Plaza de los Capitanes Galán y García Hernández, muy cerca de la horchatería Sariers), una nave en Xirivella y cinco viviendas tuteladas.

En el local de Benimaclet trabajan unas 25 personas, centradas en la formación y en ayudar a encontrar empleo, pues Asprona cuenta con una agencia de colocación homologada.  Además tienen un grupo de apoyo mutuo de familias, que cada quince días se reúnen para charlar de sus problemas con la moderación de una psicóloga.

Nuria nos explica que también ofrecen apoyo a personas con discapacidad intelectual que están en prisión. Y cuentan con un área de Igualdad, que se creó hace tres años atiende a más de 50 mujeres, a las que se empodera y con las que se trata con normalidad la sexualidad.

Aprovechamos el momento de la pausa del taller para hacer uno foto de grupo y nos despedimos mientras la salsa de tomate se reduce a fuego lento. Os dejamos un extracto en vídeo de las entrevistas:

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